13 noviembre 2011

Poema a tres voces / Silvia Mellado


El silencio anterior al relato que cuenta una muerte
No es silencio
Sino
Tartamudeo

Silencio no mudez Tu propio ojo que percibe
circunscribe el ataúd

la ilusión del espejo te dice cuerpo

mi cuerpo
me fue dada
la cripta
desde el engendramiento

De camino a ella
los placeres
También
Te eyectan
Fuera

Un colmillo te entra y te descoagula
Rojiento y verdoso el sueño
Chupa

moneda líquida para ver y pagar
por lo que
para ir
hay
más allá

pagan para entrar
los colmillos
en nombre del instante
cualquier cosa te penetra

hasta la duda y la creencia 

¿el lenguaje puede ser un cuerno afilado que me roe y roe
Inmasticable?

¿Tu propia lengua cavándote
Repitiendo relatos salvadores?

Había una vez un siervo que soñó que lo llenaban de excremento y que el patrón lo lamía por toda la eternidad

Hay quienes deberían atragantarse con el polvo de los muertos tomarse la línea de cadáveres aspirar hasta morir

de sobredosis los cajones

si lográs entrar al sueño y comerte a vos misma o hacer el pacto en que cada amante perece sólo comida por su amante

Tendría el cuerpo adentro mas no la caída

A media voz en el entre de la palabra la carne entre los dientes la lengua comiendo a la lengua

en el balbuceo

en la baba  caníbal

lo de arriba son solo estrellas que cintilan debajo de los piernas

No hay comentarios:

Publicar un comentario